miércoles, 22 de octubre de 2014

AYOTZINAPA... merece más que "un paro" * MaE Reynaldos





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¿Sabe cuál es mi enfermedad? 
La utopía. 
¿Sabe cuál es la suya? 
La rutina. 
La utopía es el porvenir que se esfuerza en nacer. La rutina es el pasado que se obstina en seguir viviendo. 

Víctor Hugo * Escritor francés



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Si en estos días yo fuera estudiante NO me sumaría a un "paro de actividades académicas" por los estudiantes normalistas de Ayotzinapa; pensaría...
                                                                   
       "Esas son estrategias de lucha de los jóvenes del pasado; hoy deberíamos dejar esas 'rutinas' y aún siendo estudiantes críticos, como 'los de antes', como los del '68, tendríamos que inventar otras maneras de manifestarnos. Trazar también en eso nuestro propio camino, como lo hemos hecho con otros asuntos."

Asistiría a clases y con mis compañer@s del grupo, exigiría a l@s docente que organizaran actividades de aprendizaje relacionados con el tema "Ayotzinapa". En principio aceptaría "de tarea" una búsqueda de información de todo tipo, para responder preguntas 'simples' y 'complejas' como por ejemplo (entre otras)...

             "¿Dentro de la geografía física de Guerrero, en dónde exactamente se ubica Ayotzinapa? ¿Cuál es la historia de su Escuela Normal Rural? ¿Cuál es el contexto político, social y económico de la región en la que se asienta? ¿Cómo llegaron al poder quienes ahora lo detentan, en el gobierno estatal de Guerrero y en el de municipios como el propio Ayotzinapa y el de Iguala?... ¿Qué significa "detentar el poder"? 

Si hoy fuera estudiante, me gustaría ser capaz de no prejuzgar, es decir tener el rigor intelectual suficiente para no adelantar mis juicios antes de tener evidencias reales, leer periódicos, escuchar la radio y mirar la televisión, (y no únicamente a un informante o comentarista) para poder distinguir si lo que presentan son hechos, o sus propias opiniones sobre los hechos; buscaría realizar análisis de contenido que me permitieran dilucidar con la menor subjetividad posible -también en "las redes" por supuesto- :                                                              
                            "¿Lo que 'se dice' lo que 'corre' en las redes sociales virtuales...Lo que leo, veo, escucho, son hechos, u opiniones sobre los hechos, o rumores sobre hechos que no hay manera de confirmar? ¿Cómo se están describiendo los hechos en la prensa escrita... qué dicen en los noticieros de radio... cuáles imágenes se difunden en la televisión? ¿En qué coinciden...en qué difieren? ¿Alguno, entre todos los medios, informa lo que otros no, o es únicamente "el estilo" de quien presenta las noticias, lo que lo hace parecer "diferente"? Quienes opinan, aclarando abiertamente que lo hacen ¿en qué fundamentan sus juicios?"

Si fuera estudiante hoy, organizaría debates con mis compañeros/as y profesoras/es con las reglas de un verdadero debate, en el que se asumieran posturas semejantes y contrarias a las nuestras. Un debate que no pretendiera la imposible verdad absoluta sino que tuviera como propósito comprender, en alguna medida, lo que sucedió en Ayotzinapa y los efectos que han tenido esos sucesos principalmente en nuestro país, pero también en el contexto internacional y, por supuesto, el impacto emocional y psicológico que ha tenido en cada uno de nosotros (estudiantes y jóvenes de hoy). Esos debates podrían guiarse por cuestiones como (entre otras)...

                "¿A quiénes puede realmente señalarse como 'culpables' o 'autores'? ¿Quiénes serían autores intelectuales, materiales, simbólicos? ¿Puede señalarse, con rigor absoluto, a un único culpable, autor intelectual/material/simbólico...? ¿Qué lógica existe entre culpar a 'la autoridad' y exigir justicia y 'esclarecimiento de hechos' a la misma? ¿Hubiera sucedido 'Ayotzinapa' si no gobernara quien actualmente gobierna el país...? (la misma pregunta referida al actual gobernador de Guerrero... y al alcalde de Iguala -lugar en el que se reprimió a los normalistas y desde dónde se los llevaron, para no aparecer todavía-). ¿En qué medida, todos los jóvenes y estudiantes, realmente, corremos el riesgo de sufrir lo mismo?

Si yo fuera estudiante hoy, propondría un "conversatorio" con todos mis profesores: lo hombres y las mujeres, los de todas las edades, los que tengo la certeza de que coincidan con mis ideas y los que no. Antes de iniciar la conversación les pediría que escucharan atentos mi opinión y les garantizaría que haría lo mismo cuando ellos expresaran la suya. Me esforzaría seriamente por entender sus razones y aunque me fuera difícil aceptarlas (sobre todo las de quienes pensaran diferente a mí) admitiría los argumentos que me parecieran razonables, pensaría que se originan tanto en su saber científico y profesional como en la experiencia que inevitablemente surge de los años vividos (experiencia que tendré yo también en el futuro). Estaré dispuesto además a no interpretar equivocadamente un tono, o un volumen de voz.

Al final de estas Jornadas por Ayotzinapa, propondría un recreo con música... con música tradicional de Guerrero y con los géneros populares que nos gustan a los jóvenes de hoy, y pensaría....

          "Los 43 desaparecidos de Ayotzinapa son estudiantes y jóvenes como yo... si están vivos querrían estar con los suyos, con su familia, con sus amigos, continuando su lucha pero también cantando, riendo, haciendo planes para el futuro... " 

Si se anunciara y se probara que están muertos, me diría...

          "Es inútil exigir que los regresen vivos, pero me prometo honrar su memora NO únicamente con marchas ni con un paro cada año, sino viviendo cada día la vida que a ellos les cortaron, luchando con las armas de la carrera en la que me estoy formando, para que sea posible, en el futuro cercano, incorporarme a los ámbitos profesionales... ¡a los que se pueda! incluso a los del  Estado, a los medios de comunicación, a las empresas públicas y privadas,  para colaborar desde ahí dentro en la construcción de una sociedad diferente, con imaginación para romper con las rutinas del pasado, inclusive con las formas de "protestar" por crímenes atroces como el de Ayotzinapa.

[Pero no soy estudiante hoy, soy una vieja profesora de Pedagogía que se quedó con el plan de actividades sobre Ayotzinapa, en el portafolio... y para cuando regresemos a la facultad, después del paro, no habrá tiempo más que para recuperar lo que se pueda¡!]