"Este no es un cuerpo de leyes...
es un llamado a las armas"
El postulado del Plan de San Luis era desconocer la
reelección de Porfirio Díaz y convocar a nuevos comicios; la principal consigna
de Madero era la alternancia democrática y la no reelección; es en el Plan de
San Luis donde acuña su lema “Sufragio efectivo, no reelección” y aunque algunos
colaboradores sugirieron a Madero que se incluyeran propuestas de reformas y
leyes, lo descartó afirmando “Este no es un cuerpo de leyes, simplemente es un
llamado a las armas”.
Las copias del Plan de San Luis llegaron
clandestinamente a México. La prensa informó sobre el complot el 17 de
noviembre.
El plan logró su cometido, aunque al principio el propio Madero consideró que había
fracasado cuando, el 20 de noviembre, al llegar a Piedras Negras, Coahuila, se
encontró con apenas una docena de hombres armados, dispuestos a apoyarlo. No
tenía información de que, en ese momento, en varias ciudades del país había ya
grupos de hombres -mujeres también-en armas empezando a disparar contra el ejército. En Puebla incluso los Serdán se convertían en los primeros
“mártires de la Revolución”.
Aunque la causa central enarbolada por Madero, fue
destituir a Porfirio Díaz para iniciar un proceso electoral democrático, en
realidad el conflicto alimentó otras circunstancias que lo convirtieron en algo
más complejo... más allá de sacar de Palacio Nacional al dictador. Se fue haciendo
evidente poco a poco que no todos los protagonistas estaban del mismo lado;
incluso entre algunos de ellos se generaron más pronto que tarde, odios añejos que llevaron a intentonas de traición, la mayoría de las cuales se materializaron.
De acuerdo con WikiMéxico, La Revolución
Mexicana fue la suma de distintas rebeliones, muchas de las cuales respondían a
motivaciones particulares y regionales..." En contra de lo que pueda suponerse, el periodo más violento de la
revolución, en el que se produjeron más muertes, no fue enfrentando a Díaz y luego a Victoriano Huerta, sino
cuando los jefes revolucionarios se enfrentaron entre sí, en su lucha por alcanzar el poder que todos creían merecer. "Los supuestos héroes que supuestamente lucharon juntos terminaron asesinándose unos a otros, así, Carranza mandó matar a Zapata;
Obregón y Calles a Carranza y Villa. También "se dice" que Calles mandó matar a Obregón y posteriormente, Cárdenas expulsó a Calles del País.
