martes, 2 de octubre de 2018

Aquel Octubre, Reflexiones y Recuerdos a 50 Años



Por Maria Elena Reynaldos,

para mis amigos más viejos
y para los más jóvenes.
Para Paula Ximena y María Sol

No tengo presente en la memoria como amaneció el cielo aquel 2 de octubre. Quizá fue una mañana clara, sin nubes… en octubre los vientos dominantes en la ciudad de México soplan generalmente desde el sur y el aire es más limpio, y aunque también es un mes de lluvias y temporales, sin asegurarlo creo que por la tarde no llovió. Debe haber algún testimonio o reseña de ESE día, en el que se describan las condiciones climatológicas de aquel miércoles 2… pero yo no lo recuerdo.
Tampoco recuerdo con qué ánimo me levanté, ni qué ropa me puse, ni qué desayuné. No recuerdo si en la casa hablamos de “el movimiento” o… de las Olimpiadas (que se inaugurarían 10 días después) pero seguramente los dos temas entremezclados fueron motivo de conversación en la mesa del desayuno.

Recuerdo eso sí que desde hacía más de dos meses estudiantes y maestros en las facultades y bachilleratos de la UNAM habíamos empezado una huelga. Yo era alumna de Preparatoria y cada tercer día iba a mi “Prepa 9” para enterarme de las novedades. No estaba comprometida de lleno en el activismo político-estudiantil pero participé un par de veces en brigadas de “volanteo” y “mítines relámpago” por los alrededores de la escuela.

Mis nociones ideológicas no eran ni siquiera básicas, no entendía bien a bien la diferencia entre “burguesía” y “pequeña burguesía”, tampoco los términos “lucha de clases”, o “imperialismo capitalista” a los que se referían en discursos y publicaciones los dirigentes del movimiento. Pero si me daba cuenta que existían en nuestro país males como la pobreza de la mayoría, la dependencia económica, la manipulación social del (entonces eterno) PRI y de líderes obreros empoderados gracias a componendas políticas por cuotas de poder. Tenía solo una vaga idea de lo que eran las “libertades democráticas”, pero percibía con claridad el clima de autoritarismo y la ausencia de democracia en la sociedad: desde las familias hasta el gobierno.

Tengo también muy fresco el recuerdo de que, por aquellos años, los jóvenes estábamos empezando a vivir y sentir de una manera por completo distinta a la de nuestros padres… y recuerdo también conversaciones acaloradas con los amigos sobre “la brecha generacional” y reuniones festivas a las que nadie podía faltar, no solo a aquellas en las que realmente había “fiesta” sino también las que servían para reconocer en todos nosotros, amigos y amigas, la idea de que la búsqueda de la felicidad… ¡y la libertad! debía ser colectiva.

Cambió todo, ¡cambiamos todo!

Construimos desde cero los elementos de una cultura juvenil que no había existido nunca antes, desde la forma de vestir y la música, hasta la acuñación de un lenguaje connotativo en el que aparecieron significados totalmente nuevos surgidos del referente literario de “la onda”, impulsada por escritores mexicanos muy jóvenes, casi adolescentes, que escribían para los jóvenes, casi adolescentes, mexicanos… ¡nosotros, la generación surgida del ’68!

Ese aire fresco, lo respiramos  (casi) todos los jóvenes del mundo, no únicamente los de México, que sentimos la necesidad imperiosa de cambiar estructuras sociales, y mentales. Aquel ’68 se registraron movimientos y protestas juveniles en más de 50 países alrededor del mundo. Los jóvenes de naciones desarrolladas y “ricas” (como EEUU y la mayoría de Europa) se oponían a la guerra, al consumismo y a las ideas conservadoras sobre sexualidad y las discriminatorias sobre “identidad sexual”. En países subdesarrollados y/o pobres, con dictaduras abiertas o solapadas se incluían también demandas por elecciones verdaderamente democráticas y  por el derecho a formar organizaciones independientes del Estado.

En México jóvenes y no tan jóvenes nos involucramos con pasión en acciones para –de verdad-cambiar lo que estuviera alrededor (desde la familia… hasta el gobierno). Se acuñaron consignas que luego aparecían en paredes, carteles, boletines y volantes convocando a mítines y marchas para protestar –fundamentalmente- por la antidemocracia y la represión.

El miércoles 2 de octubre de 1968, la convocatoria –como bien se sabe- fue para las 5 de la tarde en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco. Por la mañana de ese día me reuní con 5 compañeros de la prepa, en casa de una amiga que vivía ahí mismo, en la Unidad Nonoalco-Tlatelolco (no recuerdo el nombre de su edificio) para organizar nuestra asistencia al mitin; como ya habían sucedido detenciones y represión en algunos otros actos públicos quedamos en que si “algo” pasaba, nos reuniríamos de nuevo en el departamento de nuestra amiga, y así sucedió: todos ellos estuvieron ahí, en el mitin… menos yo, porque mis padres, después de una discusión en la que mis argumentos no tuvieron éxito, me prohibieron salir de casa; sin embargo pude librar la prohibición porque el novio que tenía entonces (estudiante del Poli, que también estaba en huelga) me invitó a tomar un café… de todas formas no estuvo de acuerdo en que desobedeciéramos la recomendación familiar, y aunque un poco frustrados, nos fuimos al café... un “Kikos” casi frente a mi casa.

Cuando regresamos dos horas después, como a las 7 de la noche, por la mamá de uno de mis amigos que si había acudido a Tlatelolco (y que vivía muy cerca de la unidad) supimos que había cantidad de policía y soldados por los alrededores… y que se escuchaban disparos.

El jueves 3, me enteré que dos de mis compañeros habían sido detenidos y que el hermano de mi amiga de Tlatelolco –estudiante de secundaria-, estaba desaparecido… Por fortuna no sufrieron ningún percance fatal: a mis compañeros los detuvieron y llevaron a la la prisión de Sta. Martha Acatitla y el hermanito de mi amiga, estuvo escondido con unos vecinos. A mis amigos –Claudio y Víctor- los liberaron tres días después sin ningún daño físico, pero muy afectados emocionalmente.

Pese a que la represión del 2 de octubre nos llenó de dolor y provocó que, por un lapso (no muy largo) las cosas –nuestras vidas de jóvenes- caminaran como en cámara lenta, debo decir que 1968 fue una época más festiva que trágica, más de logros que de pérdidas. En México la democracia tardó un poco en empezar a construirse, y desde inicios del siglo XXI la ejercemos a plenitud,

Con todo y los errores graves que nos achacaron a la juventud de “esos tiempos”, nuestro propósito de cambiar a nuestras familias… a nuestro país… ¡y al mundo! dieron frutos, aunque algunos están madurando todavía… aunque haya quienes se empeñen en creer lo contrario... Si fuera así, aquel octubre, aquel Movimiento… habrían sido en vano.







miércoles, 18 de julio de 2018

La Educación a Distancia


Enfoque, funciones y desafíos 

por
 María Elena Reynaldos Estrada
(Cursando la Maestría en Políticas Públicas y Gestión Estratégica de la Educación del
Consorcio Clavijero * Secretaría de Educación de Veracruz)

-Hacia donde se enfoca la Educación a Distancia

        Algunos expertos sitúan el inicio de este modelo educativo en las cartas que con fines didácticos se escribieron en la antigüedad remota, y desde entonces la educación a distancia ha estado enfocada a la enseñanza y el aprendizaje de todo tipo de conocimientos significativos para los seres humanos,
        Uno de sus primeros estudiosos en lengua castellana, el Dr. García Areito de la UNED, en una reseña titulada "Historia de la Educación a Distancia" (1999) incluye  la descripción de experiencias en prácticamente todas las regiones del mundo, enfocadas en programas de enseñanza/aprendizaje que van desde conocimientos técnicos básicos como es la escritura taquigráfica, el dominio de  idiomas, la resolución de exámenes para el servicio civil, hasta la formación profesional universitaria, en la que son pioneras la British Open University y la Universidad Nacional de Educación a Distancia, en España.
       Se menciona también en el texto citado el programa educativo de"Telesecundaria", en México, como uno de los pioneros en educación a distancia en el nivel medio básico.

-Función que cumple en la sociedad actual

        Actualmente la función de la educación a distancia sigue siendo prácticamente la misma que desde sus inicios: ampliar las posibilidades de educación formal para todo tipo de población, por lo que puede afirmarse que la democratización educativa es uno de sus propósitos centrales (si no es que el más importante). 
        En la actualidad, sin embargo, la magnitud del alcance que está teniendo para llegar a todos los rincones del planeta es muy superior al que tuvo en sus inicios gracias a que el avance de las tecnologías de la información y la comunicación ha sido aprovechado siempre por las instituciones desarrolladoras de este modelo.
        Sin duda alguna en un futuro cercano se hará realidad el pronóstico de un promotor de la formación a distancia (por correspondencia) en los Estados Unidos, el profesor W. Harper, quien declaró alguna vez, a finales del siglo XIX:

"Llegará el día en que el volumen de la instrucción recibida por correspondencia será mayor del que es transmitido en las aulas de nuestras escuelas y academias; en que el número de estudiantes por correspondencia sobrepasará a los presenciales."

                                                             (Harper, en García Areito, 1999:12)



       No es necesario advertir que aunque Harper no pudo prever el desarrollo que han tenido las tecnologías que  han acompañado a la educación a distancia-desde el correo postal- y aún suponiendo que este desarrollo no se hubiera dado, la cantidad de estudiantes dentro de esa primera fase habría crecido como está creciendo ahora la de estudiantes de las etapas más recientes.

-Desafíos en el siglo XXI

      Otro estudioso de la educación a distancia, Sangrá Morer, afirma que los desafíos de este modelo, en el nivel superior, deben ser los mismos que los de la educación presencial: "incrementar el nivel de calidad de la formación (...) a la vez que promover la investigación necesaria para seguir mejorando" (2002)
     Para lograr esa calidad, entre varios de los desafíos (o retos) mencionados por Sangrá está el de lograr una mayor personalización en la atención de los estudiantes, para lo que -por ejemplo- tendría que haber una mejor adecuación a los esfuerzos individuales, tomando en cuenta sus conocimientos previos.
    También la flexibilidad de los sistemas, tanto en el aspecto curricular de los programas como en la adaptación a las realidades personales, laborales y familiares, tomando en cuenta la diversidad de estilos de vida y sus expectativas.
     La interactividad debe incrementarse, lo que no significa, advierte el autor, únicamente "colgar materiales" sino lograr que esos recursos no sean solo informativos sino que al interactura realmente con ellos, el estudiante los convierta en verdadero conocimiento.
     En una entrevista del año 2012, la Dra. Martha Mena, de Argentina, aborda otros desafíos igualmente importantes para el mejoramiento de la educación a distancia, va a continuación el vínculo a la entrevista https://youtu.be/Dj7fxqjXlss

Elementos de la Educación a Distancia

Mapa conceptual


Desarrollo histórico de la Educación a Distancia

Se inserta abajo una línea del tiempo con algunos momentos históricos relevantes, del desarrollo de la educación a distancia



Referencias bibliográficas
García L.  "Historia de la Educación a Distancia"  en RIED Vol.2, núm 1 (1999)  
Sangrá A. "Los retos de la educación a distancia" en Boletín de la Red Estatal de Docencia Universitaria. Vol. 2 N.º 3 (2002)

Referencia electrónica
UNED entrevistas, Dra. Marta Mena. Vicepresidenta del El Consejo Internacional de Educación: "Los Retos de la educación a distancia (2012)

miércoles, 13 de junio de 2018

Por quien NO votaré el 1 de julio

*Elecciones generales, México 2018*


MI VOTO de este proceso electoral será el que he razonado durante más tiempo y con mayor seriedad en toda mi vida ciudadana; está profundamente relacionado con una de mis más grandes preocupaciones, un tema que en el mundo entero se encuentra casi siempre en el centro del discurso de políticos y gobernantes... la educación. 
SIN BUENA EDUCACIÓN no hay justicia, ni seguridad, ni salud, ni vida digna plena. Cuando la educación falla, cuando no es buena, la sociedad se deteriora, el tejido comunitario se debilita, los valores se trastocan, la sensibilidad se pierde... el aprecio que se tiene por los bienes materiales superfluos supera al que se le otorga a la convivencia solidaria, a la honestidad, al respeto expresado incluso en el lenguaje, en el trato personal. Sin una buena educación la responsabilidad individual se soslaya o se justifica en la conducta de otros (la de los gobernantes, por ejemplo).
POR SUPUESTO que una buena educación debe iniciar en el seno familiar, pero debe completarse forzosamente en la escuela. Padres y maestros tienen en sus manos la obligación conjunta de formar ciudadanos que sean buenas personas, además de -por supuesto- proporcionar los conocimientos necesarios para vivir y trabajar en un mundo que se transforma cada día en todos los ámbitos.
EN MÉXICO la educación escolar formal dejó de ser "buena" desde hace décadas y aunque hubo esfuerzos por reorientarla no fueron todos en el mismo sentido. Quienes la administraban, autoridades y sindicatos hicieron pactos políticos que generaron una de las prácticas más dañinas que un sistema educativo pueda tener: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y muy particularmente algunas secciones sindicales agrupadas en la denominada “CNTE" (Coordinadora de Trabajadores de la Educación) hicieron el negocio ilícito de mayores proporciones que el de cualquier otro sindicato corrupto del país, la "compra/venta" de plazas de tiempo completo -en preescolar y primaria- o de titularidad de horas de clase en secundaria. 
PODRÍA SEGUIR contando la historia con ejemplos de la forma en que el sistema educativo fue convirtiendo a la docencia en una mercancía cuya comercialización enriqueció a decenas de dirigentes sindicales y empobreció dramáticamente la calidad de los resultados.
LA REFORMA Educativa 2012-2013 no únicamente terminó de tajo con esa realidad  (quizá única en el mundo entero) sino que propuso un cambio radical a la educación misma, iniciando con modificaciones sustanciales al Artículo Tercero para finalmente lograr el diseño de un modelo curricular para la educación obligatoria: prescolar, primaria, secundaria y media superior.
SIN EMBARGO, lo que más indignó y dolió a los dirigentes sindicales NO fue la transformación del curriculum sino la pérdida del negocio de “asignación $” de plazas a discreción en todas las escuelas públicas del país, que reservaban además únicamente a los docentes que hubieran estudiado de las escuelas normales.
EN VERACRUZ, por ejemplo los egresados de la normal fundada por el suizo Enrique C. Rebsamen tuvieron durante más de un siglo un prestigio que dejó de tener sustento en la historia reciente. Los licenciados en pedagogía egresados de la Universidad Veracruzana, estuvimos vetados desde siempre, para acceder a plazas en la educación pública. Si un pedagogo se interesaba en acceder como docente al sistema público tenía dos caminos: comprar una plaza o heredarla y ya una vez con ella en mano se le condicionaba la permanencia a “completar su formación” ¡en una escuela normal! La Reforma Educativa (RE) al incluir nuestro perfil en los requisitos para docencia ¡nos hizo visibles!
A LA FECHA pedagogos de la Universidad Veracruzana están obteniendo plazas en escuelas públicas mediante concursos de oposición con calificaciones en algunos casos más altas que las de los normalistas.
ESTOY CONVENCIDA de que más allá de ser una frase para causar un efecto, quienes pensaron y llevaron a cabo la RE, y quienes están empezando a implementarla, han sentado las bases para que de verdad la corrupción esté ahora siendo acorralada. En ese contexto, la propuesta de campaña de Andrés Manuel López Obrador de "echarla para atrás" (en caso de lograrlo en el Congreso) regresaría el negocio a los corruptos y nada cambiaría en lo estrictamente educativo.
ADEMÁS de tomar en cuenta ese riesgo, considero que quien hoy tiene la mayor probabilidad de ganar la presidencia, ha mostrado una ignorancia vergonzosa sobre la RE insistiendo en que se trata de una reforma laboral, sin dar explicaciones y sin citar siquiera una sola línea de lo que no le parece del Artículo Tercero reformado o de los documentos básicos que a lo largo de cinco años se han generado, basándose en la consulta y aportación de expertos y de cientos de trabajadores de la educación: docentes, directivos, supervisores, jefes de sector.
ESAS SON MIS RAZONES para NO votar por López Obrador quien podría ya haber pactado con el CNTE, por ejemplo, "echar pa'trás" los perfiles de acceso a la docencia.
INSERTO abajo los vínculos a los documentos básicos y derivados de la RE, para quien se interese en consultarlos. Suman entre todos casi MIL páginas, de las cuales he estudiado un poco más de la mitad de modo que si me comparo con López Obrador –en el dominio del  tema- puedo decir sin falsa modestia que soy una experta y que como muchos otros mexicanos, me interesa que la educación en nuestro país sea cada vez mejor, para que los mexicanos seamos mejores y hagamos HISTORIA DE VERDAD no solo con frases y promesas sin fundamento.
REPARTIRÉ mis votos con la esperanza de que aún ganando el candidato mencionado, el Congreso tenga la mayoría suficiente para discutir, legislar y aprobar solo aquello que convenga verdaderamente a México… y rechazar lo que nos haría retroceder

MARCO NORMATIVO 
(198 páginas)




domingo, 22 de abril de 2018

Elecciones. México 2018 * ¿A quienes deberán convencer los candidatos?



¿... en quiénes están pensando?

Solo hace falta una vuelta por las redes digitales más concurridas (Facebook, Twitter, Whatsapp...) para darse cuenta de que hay ciudadanos que tienen ya decidido su voto, incluso desde mucho antes de la etapa de 'pre-campañas'; pudieran ser mujeres y hombres que desde siempre han votado por un partido o que a raíz de los cambios en la política electoral han cultivado una cierta simpatía por algún candidato, más allá del partido al que éste pertenezca.

He leído declaraciones de fidelidad absoluta del tipo "votaré por X con los ojos cerrados" que me hacen pensar en la definición que tiene la Mercadotecnia para el concepto "clientes cautivos": seguidores habituales de una marca, que no están dispuestos a  sustituirla por otra "son los clientes ideales", dicen los mercadólogos; en el caso de la política partidista podrían ser llamados "votantes ideales", a los que no es necesario convencer de nada. Los partidos y sus candidatos cuentan con ellos incondicionalmente, es decir 'los tienen en la bolsa'.

Por otra parte existe el sector de ciudadanos indecisos quienes -meses o semanas- antes del día de la elección no saben todavía por quien votar, algunos esperan decidirse 'el mero día' dentro de la casilla para sufragar en secreto. Ahí con la boleta electoral frente a sus ojos elegirán el logo del partido y el nombre del candidato que cruzarán con el marcador. En este sector deben incluirse por igual, a las personas que teniendo ya una decisión piensan que podrían cambiarla, quizá los ciudadanos más jóvenes que se encuentran ante su primera experiencia electoral. 

Existen también aquellos que no creen en los partidos, ni en los políticos, ni en los gobernantes, los desencantados, los que han decidido no votar o asistir a su casilla para depositar en la urna la boleta anulada, y tener así como 'cumplida' -en la credencial- la obligación constitucional de votar (aunque no lo hayan hecho).
  
A los indecisos y a los desencantados, creo yo, son a quienes tienen que tener en mente los estrategas de las campañas de cada partido y en ellos es en quienes tienen que pensar los candidatos cuando debatan públicamente su proyecto de nación y sus planes para hacerlo realidad.