domingo, 22 de abril de 2018

Elecciones. México 2018 * ¿A quienes deberán convencer los candidatos?



¿... en quiénes están pensando?

Solo hace falta una vuelta por las redes digitales más concurridas (Facebook, Twitter, Whatsapp...) para darse cuenta de que hay ciudadanos que tienen ya decidido su voto, incluso desde mucho antes de la etapa de 'pre-campañas'; pudieran ser mujeres y hombres que desde siempre han votado por un partido o que a raíz de los cambios en la política electoral han cultivado una cierta simpatía por algún candidato, más allá del partido al que éste pertenezca.

He leído declaraciones de fidelidad absoluta del tipo "votaré por X con los ojos cerrados" que me hacen pensar en la definición que tiene la Mercadotecnia para el concepto "clientes cautivos": seguidores habituales de una marca, que no están dispuestos a  sustituirla por otra "son los clientes ideales", dicen los mercadólogos; en el caso de la política partidista podrían ser llamados "votantes ideales", a los que no es necesario convencer de nada. Los partidos y sus candidatos cuentan con ellos incondicionalmente, es decir 'los tienen en la bolsa'.

Por otra parte existe el sector de ciudadanos indecisos quienes -meses o semanas- antes del día de la elección no saben todavía por quien votar, algunos esperan decidirse 'el mero día' dentro de la casilla para sufragar en secreto. Ahí con la boleta electoral frente a sus ojos elegirán el logo del partido y el nombre del candidato que cruzarán con el marcador. En este sector deben incluirse por igual, a las personas que teniendo ya una decisión piensan que podrían cambiarla, quizá los ciudadanos más jóvenes que se encuentran ante su primera experiencia electoral. 

Existen también aquellos que no creen en los partidos, ni en los políticos, ni en los gobernantes, los desencantados, los que han decidido no votar o asistir a su casilla para depositar en la urna la boleta anulada, y tener así como 'cumplida' -en la credencial- la obligación constitucional de votar (aunque no lo hayan hecho).
  
A los indecisos y a los desencantados, creo yo, son a quienes tienen que tener en mente los estrategas de las campañas de cada partido y en ellos es en quienes tienen que pensar los candidatos cuando debatan públicamente su proyecto de nación y sus planes para hacerlo realidad.