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lunes, 20 de noviembre de 2017

20 de noviembre


"Este no es un cuerpo de leyes...
 es un llamado a las armas"



La Revolución Mexicana es el único movimiento político/armado en México (y quizá en el mundo entero) en el que su líder original -Francisco I. Madero- dio a conocer fecha y hora en la que debería iniciar el levantamiento. En el Plan de San Luis (signado en febrero de 1910), Madero convocó a los mexicanos a levantarse en armas el domingo 20 de noviembre de 1910 a las 6 de la tarde.

El postulado del Plan de San Luis era desconocer la reelección de Porfirio Díaz y convocar a nuevos comicios; la principal consigna de Madero era la alternancia democrática y la no reelección; es en el Plan de San Luis donde acuña su lema “Sufragio efectivo, no reelección” y aunque algunos colaboradores sugirieron a Madero que se incluyeran propuestas de reformas y leyes, lo descartó afirmando “Este no es un cuerpo de leyes, simplemente es un llamado a las armas”.
Las copias del Plan de San Luis llegaron clandestinamente a México. La prensa informó sobre el complot el 17 de noviembre.

El plan logró su cometido, aunque al principio el propio Madero consideró que había fracasado cuando, el 20 de noviembre, al llegar a Piedras Negras, Coahuila, se encontró con apenas una docena de hombres armados, dispuestos a apoyarlo. No tenía información de que, en ese momento, en varias ciudades del país había ya grupos de hombres -mujeres también-en armas empezando a disparar contra el ejército. En Puebla incluso los Serdán se convertían en los primeros “mártires de la Revolución”.

Aunque la causa central enarbolada por Madero, fue destituir a Porfirio Díaz para iniciar un proceso electoral democrático, en realidad el conflicto alimentó otras circunstancias que lo convirtieron en algo más complejo... más allá de sacar de Palacio Nacional al dictador. Se fue haciendo evidente poco a poco que no todos los protagonistas estaban del mismo lado; incluso entre algunos de ellos se generaron más pronto que tarde, odios añejos que llevaron a intentonas de traición, la mayoría de las cuales se materializaron.

De acuerdo con WikiMéxico, La Revolución Mexicana fue la suma de distintas rebeliones, muchas de las cuales respondían a motivaciones particulares y regionales..." En contra de lo que pueda suponerse, el periodo más violento de la revolución, en el que se produjeron más muertes, no fue enfrentando a Díaz y luego a Victoriano Huerta, sino cuando los jefes revolucionarios se enfrentaron entre sí, en su lucha por alcanzar el poder que todos creían merecer. "Los supuestos héroes que supuestamente lucharon juntos terminaron asesinándose unos a otros, así, Carranza mandó matar a Zapata; Obregón y Calles a Carranza y Villa. También "se dice" que Calles mandó matar a Obregón y posteriormente, Cárdenas expulsó a Calles del País.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Algo que no sabía del Arcángel Miguel

por 

María Elena Reynaldos

Me sorprendió saber hace poco que el arcángel Miguel es la única figura mítico/mística mencionada en textos sagrados de las tres creencias monoteístas del mundo: la judía, la cristiana y la Islámica...

En las tres se le considera un guerrero portador de paz y armonía y se le representa la mas de las veces con una espada, pero también hay imágenes en las que sostiene una balanza y en otras tiene una llama azul; cada elemento simboliza las cualidades de este arcángel: valor y fuerza (la espada), verdad e integridad (la balanza) y protección (la flama).

En el CORÁN, texto sagrado del Islam, aunque se le menciona solo una  vez se le confirma como uno de los tres ángeles que visitaron a Ibrahim (Abraham) para anunciarle el nacimiento de Isaac y Jacob. La tradición islámica también considera que Miguel habita en el “séptimo cielo” y que es el principal ángel encargado de entregar bendiciones

En el TALMUD Judío a Miguel se le muestra como un guerrero, defensor de Israel porque protegió a los judíos en su trayecto por el desierto del Sinaí, durante el éxodo, que después la fe cristiana lo incluye en la Biblia (Antiguo Testamento). En la actualidad se le invoca como protector de las sinagogas y en la liturgia del Yom Kipur el sermón concluye con un ruego:

 “¡Miguel, príncipe de misericordia, orad por Israel!”.

En las Sagradas Escrituras de la BIBLIA, aceptadas con algunas diferencias de interpretación por todas las iglesias derivadas del cristianismo, se nombra a Miguel como el jefe de la milicia celestial: “Capitán del Ejército de Dios” en virtud de que, desde la Iglesia primitiva, la cristiandad entera venera a San Miguel como el ángel que derrotó a Satanás y sus seguidores, desterrándolos del cielo con su espada de fuego.  Una de las oraciones que se le han dedicado y que a mí más me gusta  reza así:

¡Oh glorioso arcángel San Miguel!/ el más próximo a la Divinidad / y el más poderoso defensor celestial, / símbolo de la lucha y la victoria sobre el mal,
arcángel puro y perfecto, / haz que permanezcamos fuertes ante la adversidad, /para que sepamos encontrar nuestra luz interior, / guíanos y protégenos en nuestros caminos / y con tu virtud ampáranos todos los días de nuestra vida, te rogamos nos ayudes…

En el santoral católico el 29 de septiembre se marca la celebración de “San Miguel Arcángel” (también de Gabriel y Rafael) 

jueves, 21 de septiembre de 2017

"Frida" y Rébsamen

"Frida Sofía" y Enrique C. Rébsamen

Mito y Realidad

por
María Elena Reynaldos

A 48 horas del sismo del pasado día 19, sabemos ya que “Frida Sofía” es un mito creado a partir de la supuesta declaración de un rescatista quien habría sido el que pudo llegar hasta un sitio del derrumbe, muy cercano a “ella” y desde donde pudo proporcionar información sobre la mesa de granito que la protegió de morir aplastada, junto con los compañeritos que estaban vivos también a su alrededor. Aunque tengo mis propias hipótesis sobre la manera en que pudo haberse tejido esta historia de lucha y esperanza (¡que muchos creímos!), me interesa más bien hacer un bosquejo de Enrique Rébsamen, porque la tragedia puso su nombre -a veces mal pronunciado- en boca de prácticamente todos los comunicadores que reseñaban el rescate en el colegio, además de que él realmente existió y es un personaje de importancia mayor en el ámbito de la educación en México y especificamente en Veracruz.

Enrique C. Rébsamen, como se le conoce -y siempre- se le nombra en Xalapa y todo Veracruz (con la “C” de su segundo nombre: Conrado) fue un pedagogo suizo que llegó a México en 1883, a los 26 años, con la maleta repleta de las ideas pedagógicas que, en la Europa de ese tiempo ¡eran muchas! entre otras, las de Herbert, Froebel, Ziller, Jacotot, Bain, Spencer, Pestalozzi; pero no únicamente esa biblioteca pedagógica traía en su maleta y en su cabeza, sino también los métodos más apropiados para ponerlas en práctica, en un país que empezó a conocer y admirar -desde antes de su arribo- a través de un ensayo sobre Quetzalcóatl.

Posteriormente, su inteligencia y sensibilidad social le permitieron enriquecer esas ideas y fundar en Xalapa, por invitación del gobernado Juan De la Luz Enriquez una escuela normal inaugurada, en 1887, cuando Rébsamen tenía apenas 30 años de edad. Hoy esta institución es un referente nacional de la educación normalista y lleva el nombre de su fundador: “Benemérita Escuela Normal Veracruzana Enrique C. Rébsamen”. Este 2017 está cumpliendo 130 años.

Para abreviar la importancia de su labor (que influyó en todo México) cito un párrafo de la Wikipedia: “ El pensamiento de Enrique Conrado Rébsamen, si bien se ubica en el contexto de la enseñanza normalista, tuvo las condiciones de vigencia que le han permitido trascender, en el tiempo y en el espacio, a otros campos de la pedagogía” sobre todo al de la docencia en la educación básica de hoy.

Buscando en Google una foto para ilustrar esta nota, en las imágenes que se desplegaron en la pantalla de mi computadora encontré infinidad del colegio colapsado en la Ciudad de México, alguna de ellas con el ejército de rescatistas sobre los escombros, y entre todas ella la foto del educador que he añadido, para honrar su memoria y difundir -así sea brevemente- algo de una vida (que también fue breve) dedicada a la educación, aunque hoy escuchemos su nombre vinculado más que nada a la tragedia que está sufriendo nuestro país. 

viernes, 15 de septiembre de 2017

Fiestas Patrias

"La Independencia de México" fragmento del mural de Juan O'Gorman, en el Castilo de Chapultepec



A pesar de los pesares... ¡VIVA MÉXICO! 
Por
María Elena Reynaldos-Estrada

El texto que comparto hoy, 15 de septiembre de 2017, lo escribí hace 8 años para el semanario Xalapeño “Punto y aparte”. Era el tercer año de gobierno de Felipe Calderón y una gravísima crisis económica azotaba a los EEUU y Europa, pero con efectos leves sobre México y América Latina, aunque por otro lado la grave situación de violencia e inseguridad que hoy alcanza magnitudes extremas, empezaba entonces a hacerse notar, acompañada de campañas de rumores falaces que contribuyeron a una percepción social distorsionada, asignando todas las “culpas” al “gobierno”. Van abajo pues, esos decires míos del 2009, esperando que hoy tampoco se hagan realidad los rumores que estén corriendo... ¡Vale! 
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Escribo estas líneas al alba del 16 de Septiembre (2009) recordando que en un amanecer semejante a éste, don Miguel Hidalgo y Costilla, cura de la Parroquia de Dolores, en Guanajuato, arengaba a los fieles que acudieron al llamado de la primera misa de aquel domingo de 1810.

Me afano buscando en la Internet para confirmar lo que muchos esperábamos y que, en parte, ya habíamos corroborado en la televisión a la hora del Grito: absolutamente nada grave sucedió en las ceremonias organizadas a lo largo y ancho de la República; ningún malhechor (solitario u organizado) nos echó a perder la fiesta… Ni siquiera la lluvia –la ‘aguadora’ por naturaleza propia-  impidió que los cientos de miles que se lo propusieron salieran a zócalos y plazas a gritar ¡Viva la Independencia! ¡Viva México! Había circulado días antes, a través de cadenas virtuales y blogs un llamado al 

“Silencio por México para darle la espalda a nuestros gobernantes, dejarlos celebrando a ellos solos las fiestas patrias… porque ellos si tienen que festejar”.

La convocatoria ésta tenía más de un sinsentido y varias falacias, entre ellas la  idea de que las fiestas patrias pertenecen a los gobernantes… implicaba que ir al Zócalo a dar El Grito (o a la plaza de que se trate… la Lerdo, por ejemplo) sería mostrar  acuerdo con ellos –los gobernantes- y con su forma de combatir la inseguridad y la pobreza. Pero las plazas de pueblos y ciudades, como cada año, estuvieron abarrotadas. El Zócalo del DF ¡no se diga... los chilangos se pintaron solos! A pesar de cualquier pesar y de las "amenazas" y de la lluvia, y, sobre todo, a pesar de que en el 2006, la mayoría de los habitantes de la capital del país ¡NO votaron por Calderón! (y en la Plaza Lerdo de Xalapa, seguro había más de una centena de quienes no votaron por Fidel). 

En este año y en otros, los mexicanos que acudimos a celebrar no lo hicimos para mostrar nuestro respaldo a los gobernantes, lo hicimos primero para  conmemorar la gesta de 1810 (celebración que nos pertenece a todos) pero también para vencer al miedo y los rumores. Con todo ello, de paso, mostramos que –aunque quizá algo se está perdiendo, en las nuevas generaciones-  en general, mantenemos la memoria histórica y podemos darle la razón a quienes,  refiriéndose a los caudillos de la Independencia, escribieron hace años:

Esos nombres han sido invocados por México siempre que se ha visto amenazada de muerte su independencia; en medio de las grandes calamidades públicas la memoria de sus primeros héroes ha fortalecido la fe de los mexicanos en los grandes destinos nacionales; y todos los años una fiesta patriótica que se celebra en el ámbito anchuroso de la república, desde las ciudades opulentas hasta los humildes caseríos... une las voluntades en una sola aspiración, acrece el fecundo amor a la patria, y mantiene vivo en los pechos de todos sus hijos el recuerdo imperecedero del 16 de septiembre de 1810(En México a Través de los Siglos/ Vicente Riva Palacio y Cols. México, 1880).