Translate

viernes, 21 de noviembre de 2014

** ** ** ** ** ** ** ** ** Lo que está de moda

¿Les han fabricado memes... los han lapidado con insultos?
Sigo pensando que algo de "ezquizofrenia social" está afectando a los mexicanos y que hoy más que nunca, #la mayoría está  excediéndose en  excluir  la razón para valorar lo que va sucediéndo cada día.

También pienso que aun habiendo quienes NO concuerdan con las manifestaciones violentas de los "encapuchados" y  los NO-encapuchados, muchos evitan expresar su descontento (o al menos su sorpresa) por temor a ser catalogados como "gobiernistas".

Por mi trabajo como profesora universitaria, tengo contacto cotidiano con jóvenes muy jóvenes quienes sienten que, para seguir siendo aceptados dentro de sus grupos de amigos y compañeros de escuela, lo que conviene es quedarse callado o  reproducir, en las redes sociales virtuales, imágenes/memes que denigran con burlas e insultos a funcionarios públicos,  del presidente del país, para abajo… incluida por supuesto su familia.

Leo todos los días (con verdadero desconcierto) llamados a #derrocar al gobierno  a exigir #que renuncie EPN. Ninguna de esas ingenuas convocatorias incluye el ‘paisaje después de la batalla’ni siquiera nos dicen si habrá batallas, menos de qué tipo serían éstas.

Aunque también hay, ¡habemos!,  valientes que nos esforzarnos por usar la razón y expresarnos en otros términos, de inmediato nos cae encima 'la turba virtual' tachándonos, lo menos, de #idiotas o #vendidos.

NO he visto ni uno solo de esos ‘memes’ dedicado al ex-alcalde de Iguala, quien junto con su esposa  adquirió en muy poco tiempo más de 65 propiedades de alto rango incluida una plaza comercial ¡de las grandotas! (con un capital inexplicablemente adquirido, que está bajo investigación).

Nadie se ha ocupado tampoco de caricaturizar ni denigrar a los policías-delincuentes, ni a los capos ligados a la banda de asesinos y narcotraficantes  de "guerreros unidos" que ya han sido encarcelados.

No he leído todavía /entre quienes insultan y asignan culpas (al menos dentro de mis círculos virtuales)  ni un solo argumento razonable, ni siquiera elemental, ni siquiera dos premisas y una conclusión lógica, una de la que pueda probarse su validez, NO una falacia… ¡de esas abundan!

Personalmente NO he encontrado ninguna exposición lógica que  de manera fehaciente me haga pensar que “el gobierno ha armado todo", es decir que se empeña en escupir pa'arriba... porque así le conviene, porque quiere que todo se revuelva más,  porque le gusta que después de cada escupitajo le lluevan (además de sus propias flemas salivales) descalificativos y descréditos envueltos en vulgaridades (si alguien lo percibe como "lógico" debería tomar un curso de "habilidades básicas del pensamiento" o repetirlo si ya lo hizo).

A raíz de los hechos en Iguala, pareciera que todo se vale y que no hay que pensar mucho, al fin y al cabo en el mercado de las opiniones en #LasRedes hoy basta con decir “El gobierno es culpable…” “El Estado nos tiene así”...  es la moda… lo políticamente correcto…  

*Si no estás registrado y quieres comentar escribe a marielenare@gmail.com

sábado, 15 de noviembre de 2014

* * * * * * * * * * * * * * * * Es la vida

Mi mundo, como el de todos, se ha ido "despoblando" poco a poco. 

He ido perdiendo, a personas queridas: sobre todo familia. 

Primos que murieron siendo muy jóvenes, y otros no tanto. Mis dos abuelas y mis dos abuelos, con quienes pude convivir hasta mi adolescencia y juventud porque se fueron después de entrar a la vejez. Se han ido también para siempre mi padre y luego mi madre; mi único hermano varón; todos los hermanos de mi papá y los hermanos varones de mi madre... y más.

Después de cada una de esas pérdidas, me ha parecido que la existencia se detenía un momento y en algunos casos (como cuando murió mi mamá) me sentí como en cámara lenta durante mucho tiempo.

Sin embargo, paralelamente a esa sensación de vació que se siente en el alma, llega también desde dentro un impulso que  empuja a seguir  con la vida: atender a la familia, ir a trabajar... cumplir con las amistades... incluso celebrar acontecimientos, cumpleaños y logros de las hijas... jugar... escuchar música, ir al cine,... reír... sabiendo que todo ello fortalece, para lo que sigue.

Si así he vivido al morir "mi gente" (alguna después de enfermedades dolorosas y largas agonías) ¿POR QUÉ NO HE DE SEGUIR ADELANTE HOY... ? ¿por qué no he de alegrarme mirando a un grupo de jarochos zapatear La Bamba... conmoverme con el ritual de Los Voladores... entusiasmarme con una competencia deportiva... por qué no habría de seguir la vida... ?


*Comentarios a marielenare@gmail.com

domingo, 9 de noviembre de 2014

25 años sin EL MURO *** MaE Reynaldos

En varias ciudades del mundo hay alguno de sus pedazos exhibido en lugares públicos, incluso en América Latina... pero no en México.

¿QUIZÁ porque aquí NO queremos recordatorios del mal y el horror que genera, dentro de un mismo país, un MURO divisorio (aunque sea simbólico)?


Tal vez porque nosotros (o 'algunos' de nosotros) insistimos en hundir nuestros dedos en las heridas del pasado para que nunca cicatricen y podamos ir sumándolas a las nuevas... y machacar lo más hondo posible, culpándonos a nosotros mismos de todos nuestros males porque -si se piensa INcorrectamente, como yo lo hago- achacar crímenes a quien NO le corresponden (al Estado, por ejemplo) es ahondar las heridas equivocándonos de enemigo... es voltear los ojos pa'otro lado, convirtiéndonos así en cómplices de los verdaderos responsables, quienes respiran tranquilos porque nadie los señala a ellos.

Así, las divisiones se ahondan sin necesidad de muros... Pensando INcorrectamente, la famosa frase "los pueblos se merecen los gobiernos que tienen" debería cambiar a "los pueblos se merecen los males que les tocan"... Eso da para estar más que triste.


En fin, hoy celebro que hace 25 años en Berlín los alemanes derribaron su muro de la ignominia. 

* Google les dedicó un video muy significativo:
https://www.google.com/doodles/25th-anniversary-of-the-fall-of-the-berlin-wall

miércoles, 22 de octubre de 2014

AYOTZINAPA... merece más que "un paro" * MaE Reynaldos





...
¿Sabe cuál es mi enfermedad? 
La utopía. 
¿Sabe cuál es la suya? 
La rutina. 
La utopía es el porvenir que se esfuerza en nacer. La rutina es el pasado que se obstina en seguir viviendo. 

Víctor Hugo * Escritor francés



...............................................................................................................................................
Si en estos días yo fuera estudiante NO me sumaría a un "paro de actividades académicas" por los estudiantes normalistas de Ayotzinapa; pensaría...
                                                                   
       "Esas son estrategias de lucha de los jóvenes del pasado; hoy deberíamos dejar esas 'rutinas' y aún siendo estudiantes críticos, como 'los de antes', como los del '68, tendríamos que inventar otras maneras de manifestarnos. Trazar también en eso nuestro propio camino, como lo hemos hecho con otros asuntos."

Asistiría a clases y con mis compañer@s del grupo, exigiría a l@s docente que organizaran actividades de aprendizaje relacionados con el tema "Ayotzinapa". En principio aceptaría "de tarea" una búsqueda de información de todo tipo, para responder preguntas 'simples' y 'complejas' como por ejemplo (entre otras)...

             "¿Dentro de la geografía física de Guerrero, en dónde exactamente se ubica Ayotzinapa? ¿Cuál es la historia de su Escuela Normal Rural? ¿Cuál es el contexto político, social y económico de la región en la que se asienta? ¿Cómo llegaron al poder quienes ahora lo detentan, en el gobierno estatal de Guerrero y en el de municipios como el propio Ayotzinapa y el de Iguala?... ¿Qué significa "detentar el poder"? 

Si hoy fuera estudiante, me gustaría ser capaz de no prejuzgar, es decir tener el rigor intelectual suficiente para no adelantar mis juicios antes de tener evidencias reales, leer periódicos, escuchar la radio y mirar la televisión, (y no únicamente a un informante o comentarista) para poder distinguir si lo que presentan son hechos, o sus propias opiniones sobre los hechos; buscaría realizar análisis de contenido que me permitieran dilucidar con la menor subjetividad posible -también en "las redes" por supuesto- :                                                              
                            "¿Lo que 'se dice' lo que 'corre' en las redes sociales virtuales...Lo que leo, veo, escucho, son hechos, u opiniones sobre los hechos, o rumores sobre hechos que no hay manera de confirmar? ¿Cómo se están describiendo los hechos en la prensa escrita... qué dicen en los noticieros de radio... cuáles imágenes se difunden en la televisión? ¿En qué coinciden...en qué difieren? ¿Alguno, entre todos los medios, informa lo que otros no, o es únicamente "el estilo" de quien presenta las noticias, lo que lo hace parecer "diferente"? Quienes opinan, aclarando abiertamente que lo hacen ¿en qué fundamentan sus juicios?"

Si fuera estudiante hoy, organizaría debates con mis compañeros/as y profesoras/es con las reglas de un verdadero debate, en el que se asumieran posturas semejantes y contrarias a las nuestras. Un debate que no pretendiera la imposible verdad absoluta sino que tuviera como propósito comprender, en alguna medida, lo que sucedió en Ayotzinapa y los efectos que han tenido esos sucesos principalmente en nuestro país, pero también en el contexto internacional y, por supuesto, el impacto emocional y psicológico que ha tenido en cada uno de nosotros (estudiantes y jóvenes de hoy). Esos debates podrían guiarse por cuestiones como (entre otras)...

                "¿A quiénes puede realmente señalarse como 'culpables' o 'autores'? ¿Quiénes serían autores intelectuales, materiales, simbólicos? ¿Puede señalarse, con rigor absoluto, a un único culpable, autor intelectual/material/simbólico...? ¿Qué lógica existe entre culpar a 'la autoridad' y exigir justicia y 'esclarecimiento de hechos' a la misma? ¿Hubiera sucedido 'Ayotzinapa' si no gobernara quien actualmente gobierna el país...? (la misma pregunta referida al actual gobernador de Guerrero... y al alcalde de Iguala -lugar en el que se reprimió a los normalistas y desde dónde se los llevaron, para no aparecer todavía-). ¿En qué medida, todos los jóvenes y estudiantes, realmente, corremos el riesgo de sufrir lo mismo?

Si yo fuera estudiante hoy, propondría un "conversatorio" con todos mis profesores: lo hombres y las mujeres, los de todas las edades, los que tengo la certeza de que coincidan con mis ideas y los que no. Antes de iniciar la conversación les pediría que escucharan atentos mi opinión y les garantizaría que haría lo mismo cuando ellos expresaran la suya. Me esforzaría seriamente por entender sus razones y aunque me fuera difícil aceptarlas (sobre todo las de quienes pensaran diferente a mí) admitiría los argumentos que me parecieran razonables, pensaría que se originan tanto en su saber científico y profesional como en la experiencia que inevitablemente surge de los años vividos (experiencia que tendré yo también en el futuro). Estaré dispuesto además a no interpretar equivocadamente un tono, o un volumen de voz.

Al final de estas Jornadas por Ayotzinapa, propondría un recreo con música... con música tradicional de Guerrero y con los géneros populares que nos gustan a los jóvenes de hoy, y pensaría....

          "Los 43 desaparecidos de Ayotzinapa son estudiantes y jóvenes como yo... si están vivos querrían estar con los suyos, con su familia, con sus amigos, continuando su lucha pero también cantando, riendo, haciendo planes para el futuro... " 

Si se anunciara y se probara que están muertos, me diría...

          "Es inútil exigir que los regresen vivos, pero me prometo honrar su memora NO únicamente con marchas ni con un paro cada año, sino viviendo cada día la vida que a ellos les cortaron, luchando con las armas de la carrera en la que me estoy formando, para que sea posible, en el futuro cercano, incorporarme a los ámbitos profesionales... ¡a los que se pueda! incluso a los del  Estado, a los medios de comunicación, a las empresas públicas y privadas,  para colaborar desde ahí dentro en la construcción de una sociedad diferente, con imaginación para romper con las rutinas del pasado, inclusive con las formas de "protestar" por crímenes atroces como el de Ayotzinapa.

[Pero no soy estudiante hoy, soy una vieja profesora de Pedagogía que se quedó con el plan de actividades sobre Ayotzinapa, en el portafolio... y para cuando regresemos a la facultad, después del paro, no habrá tiempo más que para recuperar lo que se pueda¡!]