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miércoles, 13 de junio de 2018

Por quien NO votaré el 1 de julio

*Elecciones generales, México 2018*


MI VOTO de este proceso electoral será el que he razonado durante más tiempo y con mayor seriedad en toda mi vida ciudadana; está profundamente relacionado con una de mis más grandes preocupaciones, un tema que en el mundo entero se encuentra casi siempre en el centro del discurso de políticos y gobernantes... la educación. 
SIN BUENA EDUCACIÓN no hay justicia, ni seguridad, ni salud, ni vida digna plena. Cuando la educación falla, cuando no es buena, la sociedad se deteriora, el tejido comunitario se debilita, los valores se trastocan, la sensibilidad se pierde... el aprecio que se tiene por los bienes materiales superfluos supera al que se le otorga a la convivencia solidaria, a la honestidad, al respeto expresado incluso en el lenguaje, en el trato personal. Sin una buena educación la responsabilidad individual se soslaya o se justifica en la conducta de otros (la de los gobernantes, por ejemplo).
POR SUPUESTO que una buena educación debe iniciar en el seno familiar, pero debe completarse forzosamente en la escuela. Padres y maestros tienen en sus manos la obligación conjunta de formar ciudadanos que sean buenas personas, además de -por supuesto- proporcionar los conocimientos necesarios para vivir y trabajar en un mundo que se transforma cada día en todos los ámbitos.
EN MÉXICO la educación escolar formal dejó de ser "buena" desde hace décadas y aunque hubo esfuerzos por reorientarla no fueron todos en el mismo sentido. Quienes la administraban, autoridades y sindicatos hicieron pactos políticos que generaron una de las prácticas más dañinas que un sistema educativo pueda tener: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y muy particularmente algunas secciones sindicales agrupadas en la denominada “CNTE" (Coordinadora de Trabajadores de la Educación) hicieron el negocio ilícito de mayores proporciones que el de cualquier otro sindicato corrupto del país, la "compra/venta" de plazas de tiempo completo -en preescolar y primaria- o de titularidad de horas de clase en secundaria. 
PODRÍA SEGUIR contando la historia con ejemplos de la forma en que el sistema educativo fue convirtiendo a la docencia en una mercancía cuya comercialización enriqueció a decenas de dirigentes sindicales y empobreció dramáticamente la calidad de los resultados.
LA REFORMA Educativa 2012-2013 no únicamente terminó de tajo con esa realidad  (quizá única en el mundo entero) sino que propuso un cambio radical a la educación misma, iniciando con modificaciones sustanciales al Artículo Tercero para finalmente lograr el diseño de un modelo curricular para la educación obligatoria: prescolar, primaria, secundaria y media superior.
SIN EMBARGO, lo que más indignó y dolió a los dirigentes sindicales NO fue la transformación del curriculum sino la pérdida del negocio de “asignación $” de plazas a discreción en todas las escuelas públicas del país, que reservaban además únicamente a los docentes que hubieran estudiado de las escuelas normales.
EN VERACRUZ, por ejemplo los egresados de la normal fundada por el suizo Enrique C. Rebsamen tuvieron durante más de un siglo un prestigio que dejó de tener sustento en la historia reciente. Los licenciados en pedagogía egresados de la Universidad Veracruzana, estuvimos vetados desde siempre, para acceder a plazas en la educación pública. Si un pedagogo se interesaba en acceder como docente al sistema público tenía dos caminos: comprar una plaza o heredarla y ya una vez con ella en mano se le condicionaba la permanencia a “completar su formación” ¡en una escuela normal! La Reforma Educativa (RE) al incluir nuestro perfil en los requisitos para docencia ¡nos hizo visibles!
A LA FECHA pedagogos de la Universidad Veracruzana están obteniendo plazas en escuelas públicas mediante concursos de oposición con calificaciones en algunos casos más altas que las de los normalistas.
ESTOY CONVENCIDA de que más allá de ser una frase para causar un efecto, quienes pensaron y llevaron a cabo la RE, y quienes están empezando a implementarla, han sentado las bases para que de verdad la corrupción esté ahora siendo acorralada. En ese contexto, la propuesta de campaña de Andrés Manuel López Obrador de "echarla para atrás" (en caso de lograrlo en el Congreso) regresaría el negocio a los corruptos y nada cambiaría en lo estrictamente educativo.
ADEMÁS de tomar en cuenta ese riesgo, considero que quien hoy tiene la mayor probabilidad de ganar la presidencia, ha mostrado una ignorancia vergonzosa sobre la RE insistiendo en que se trata de una reforma laboral, sin dar explicaciones y sin citar siquiera una sola línea de lo que no le parece del Artículo Tercero reformado o de los documentos básicos que a lo largo de cinco años se han generado, basándose en la consulta y aportación de expertos y de cientos de trabajadores de la educación: docentes, directivos, supervisores, jefes de sector.
ESAS SON MIS RAZONES para NO votar por López Obrador quien podría ya haber pactado con el CNTE, por ejemplo, "echar pa'trás" los perfiles de acceso a la docencia.
INSERTO abajo los vínculos a los documentos básicos y derivados de la RE, para quien se interese en consultarlos. Suman entre todos casi MIL páginas, de las cuales he estudiado un poco más de la mitad de modo que si me comparo con López Obrador –en el dominio del  tema- puedo decir sin falsa modestia que soy una experta y que como muchos otros mexicanos, me interesa que la educación en nuestro país sea cada vez mejor, para que los mexicanos seamos mejores y hagamos HISTORIA DE VERDAD no solo con frases y promesas sin fundamento.
REPARTIRÉ mis votos con la esperanza de que aún ganando el candidato mencionado, el Congreso tenga la mayoría suficiente para discutir, legislar y aprobar solo aquello que convenga verdaderamente a México… y rechazar lo que nos haría retroceder

MARCO NORMATIVO 
(198 páginas)