Por María Elena Reynaldos-Estrada
La imagen que comparto es de un certificado que se emitió hace 99 años. Lo encontré entre papeles y fotografías de uno de mis archivos de familia. El niño de la foto es mi papá, Carlos Reynaldos Cárdenas, quien estaba por cumplir diez años.
Bajo
la imagen transcribí el texto del documento. y párrafos con algunas de mis
opiniones sobre la educación en el México de esos tiempos y en el de hoy.
"El que suscribe, Director de la Escuela Primaria Superior 'Bartolomé de las Casas' ubicada en la 3a. Calle de Zaragoza número 6, de esta capital y perteneciente a la Inspección de la 9a. Zona Urbana,
CERTIFICA: que según comprobantes que obran en el archivo de este Plantel, el alumno Carlos Reinaldos*, en las pruebas verificadas el día 22 del mes de noviembre de 1924, fue aprobado en las asignaturas correspondientes al cuarto año, terminando así su Educación Primaria Elemental.
En cumplimiento de las prescripciones legales, extiende el presente Certificado de Enseñanza Primaria Elemental, en la ciudad de México, a los 22 días del mes de noviembre de 1924.
(Siguen firmas del director de la escuela, el Inspector de Zona y sellos de la Dirección de Educación Primaria y Normal de México, D.F).
*El apellido Reynaldos tiene "i latina" y no "y griega" como lo acostumbramos en mi familia..
En
1924, cuando mi padre concluyó el nivel de primaria elemental -como lo
certifica el documento- la SEP tenía apenas tres años de haber
sido fundada.
La educación básica en México, hasta antes de 1921, habìa sido un verdadero desastre, cada municipio la
organizaban (literalmente) "como dios les daba a entender". De hecho no solo la educación sino toda la vida política y social se
desarrollaba enmedio del caos que siguió a la guerra civil ("Revolución
mexicana").
Habiendo
nacido en 1915 (a cinco años de iniciada la Revolución) a mi papá le tocó
formarse escolarmente en tiempos sumamente complicados para el país en general
y para la educación en particular; sin embargo, lo que aprendió en la primaria,
en la secundaria y en los estudios técnicos que hizo después, lo prepararon
eficazmente para leer con fluidez, comprender cabalmente lo que leía y tener un
pensamiento lógico. Con ese bagaje de conocimientos (aparentemente escaso) y lo
que él aprendió por su cuenta llegó a ser un ciudadano responsable y
productivo.
Entre los recuerdos más entrañables que tengo de mi papá (referidos al
conocimiento escolar) es el de su ortografía intachable y la insistencia en que ante
cualquier duda sobre la escritura de alguna palabra consultáramos el
diccionario... así lo había aprendido y practicado en sus años de escolar. Hoy me atrevo a afirmar que lo espantarían los errores de todo
tipo que pueden encontrarse en los "libros de texto" para primaria,
editados por el gobierno actual y su grupo de "expertos”
Es inaudito que las generaciones de mexicanos que fueron a la escuela en esos tiempos (posteriores a la Revolución) pudieran contar con una mejor formación que la que pretende el gobierno de hoy.
Desde
las primeras advertencias sobre las "reformas" a la educación de la
4t, he ido de la incredulidad a la indignación constatando desde hace
cuatro años -día a día- que la metodología científica, la teoría y el diseño
curricular... y los procesos educativos que tuve el privilegio de impartir a
varias generaciones de estudiantes de Pedagogía, han sido no solo hechos a un
lado sino, literalmente, pisoteados junto con todos los conocimientos de las
ciencias de la educación.
¿Qué
sigue ahora? ¿Qué va a enseñarse en la facultades y escuelas de Pedagogía*?
*No menciono a las escuelas normales en las que se forman los docentes de educación básica porque, imagino, ya se estarán cocinando ocurrencias con fundamentos exclusivamente ideológicos, sin ninguna base pedagógica.

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